Papa Francisco: que el EspírituSanto nos ayude a ser pacientes y humildes

Síntesis de la catequesis sel Santo Padre para este miércoles, 16 de Noviembre. Durante la audiencia general del tercer miércoles de noviembre – celebrada en la Plaza de San Pedro y en la que participaron varios miles de fieles y peregrinos procedentes de numerosos países – el Papa Francisco prosiguió sus reflexiones sobre las obras de misericordia. En esta ocasión se refirió a la que nos pide que soportemos con paciencia a las personas molestas.Y lo hizo con la introducción de un pasaje del Evangelio de San Lucas (6, 41-42), en el que el Maestro invita a no miras la paja que hay en el ojo del hermano sino la viga que está en el propio. Hablando en italiano el Santo Padre explicó que se trata de una obra de misericordia que todos conocemos muy bien, pero que tal vez no pongamos en práctica como deberíamos. Al responder a la pregunta de por qué entre las obras de misericordia se ha incluido también ésta, el Obispo de Roma  recordó que en la Biblia vemos que Dios muestra su misericordia cuando soporta las quejas de su pueblo, como lo refiere el libro del Éxodo. “Dios – dijo el Pontífice – tuvo paciencia y enseñó a Moisés y a su pueblo esta dimensión esencial de la fe. Por esta razón – prosiguió diciendo el Papa Bergoglio – surge espontáneamente la pregunta de si hacemos un examen de conciencia para ver si también nosotros, a veces, podemos resultar molestos a los demás…  “Es fácil – dijo Francisco – apuntar el dedo contra los defectos y las faltas de los demás, pero deberíamos aprender a ponernos en el lugar de los otros”. De ahí que el Sucesor de Pedro haya invitado a mirar, sobre todo, a Jesús, quien tuvo tanta paciencia durante los tres años de su vida pública. Y añadió que acompañar en la búsqueda de lo esencial es algo bello e importante,  porque nos permite – dijo – compartir la alegría de gustar el sentido de la vida. Y concluyó su catequesis pidiendo al Espíritu Santo que nos ayude a ser pacientes para soportar y humildes y sencillos al aconsejar.

Intenciones del Santo Padre para Noviembre

  Las intencion del Santo Padre para este mes son: La intención Universal  Acogida a refugiados. Que los países que acogen a gran número de refugiados y desplazados, sean apoyados en su esfuerzo de solidaridad. Y por la Evangelización Por la colaboración entre sacerdotes y laicos. Para que en las Parroquias, sacerdotes y laicos,  colaboren juntos en el servicio a la comunidad sin caeren la tentación del desaliento.

SVES: Todo en mi Vida Cambió

Papa Francisco: “Sin un corazón purificado, no se pueden tener manos verdaderamente limpias”

Palabras del Santo Padre en el Ángelus de este Domingo Queridos  hermanos  hermanas, buenos dias El Evangelio de este domingo presenta una disputa entre Jesús y algunos fariseos y escribas. La discusión se refiere al valor de la «tradición de los antepasados» (Mc 7,3) que Jesús, refiriéndose al profeta Isaías, define «preceptos de hombres» (v. 7) y que jamás deben tomar el lugar del «mandamiento de Dios» (v. 8). Las antiguas prescripciones en cuestión comprendían no sólo los preceptos de Dios revelados a Moisés, sino una serie de dictámenes que especificaban las indicaciones de la ley mosaica. Los interlocutores aplicaban tales normas de manera más bien escrupulosa y las presentaban como expresión de auténtica religiosidad. Por lo tanto, recriminan a Jesús y a sus discípulos la transgresión de aquellas, de manera particular las que se referían a la purificación exterior del cuerpo (cfr v. 5).  La respuesta de Jesús tiene la fuerza de un pronunciamento profético: «Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres» (v. 8).  Son palabras que nos colman de admiración por nuestro Maestro: sentimos que en Él está la verdad y que su sabiduría nos libra de los prejuicios. Pero ¡atención! Con estas palabras, Jesús quiere poner en guardia también a nosotros, hoy, del considerar que la observancia exterior de la ley sea suficiente para ser buenos cristianos. Como en ese entonces para los fariseos, existe también para nosotros el peligro de creernos en lo correcto, o peor, mejores de los otros por el sólo hecho de observar las reglas, las usanzas, también si no amamos al prójimo, somos duros de corazón, somos soberbios y orgullosos. La observancia literal de los preceptos es algo estéril si no cambia el corazón y no se traduce en actitudes concretas: abrirse al encuentro con Dios y a su Palabra, buscar la justicia y  la paz, socorrer a los pobres, a los débiles,  a los oprimidos. Todos sabemos: en nuestras comunidades, en nuestras parroquias, en nuestros barrios, cuánto daño hacen a la Iglesia y son motivo de escándalo, aquellas personas que se profesan tan católicas y van a menudo a la iglesia, pero después, en su vida cotidiana descuidan a la familia, hablan mal de los demás, etc.  Esto es lo que Jesús condena porque es un antitestimonio cristiano Continuando con su exortación, Jesús focaliza la atención sobre un aspecto más profundo y afirma: «Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede manchar lo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre» (v. 15). De esta manera subraya el primado de la interioridad, el primado del “corazón”:  no son las cosas exteriores las que nos hacen o no santos, sino el corazón que expresa nuestras intenciones, nuestras elecciones y el deseo de hacerlo todo por amor de Dios. Las actitudes exteriores son la consecuencia de lo que hemos decidido en el corazón. No al revés. Con actitudes exteriores. Si el corazón no cambia, no somos buenos cristianos. La frontera entre el bien y el mal no pasa fuera de nosotros sino más bien dentro de nosotros, podemos preguntarnos: ¿dónde está mi corazón?  Jesús decía: “tu tesoro está donde está tu corazón”. ¿Cúal es mi tesoro? ¿Es Jesús y su doctrina?  Entonces el corazón es bueno.  O el tesoro ¿es otra cosa? Por lo tanto, es el corazón el que debe ser purificado y debe convertirse. Sin un corazón purificado, no se pueden tener manos verdaderamente limpias y labios que pronuncian palabras sinceras de amor – todo tiene un doblez, una doble vida-, labios que pronuncian palabras de misericordia, de perdón. Esto lo puede hacer solamente el corazón sincero y purificado. Pidamos al Señor, por intercesión de la Virgen Santa, darnos un corazón puro, libre de toda hipocresía. Este es el adjetivo que Jesús da a los fariseos:  “hipócritas”, porque dicen una cosa y hacen otra. Un corazón libre de hipocresía,  para que seamos capaces de vivir según el espíritu de la ley y alcanzar su finalidad, que es el amor.

Papa Francisco: Sin un corazón purificado, no se pueden tener manos verdaderamente limpias

Palabras del Santo Padre en el Ángelus de este Domingo Queridos  hermanos  hermanas, buenos dias El Evangelio de este domingo presenta una disputa entre Jesús y algunos fariseos y escribas. La discusión se refiere al valor de la «tradición de los antepasados» (Mc 7,3) que Jesús, refiriéndose al profeta Isaías, define «preceptos de hombres» (v. 7) y que jamás deben tomar el lugar del «mandamiento de Dios» (v. 8). Las antiguas prescripciones en cuestión comprendían no sólo los preceptos de Dios revelados a Moisés, sino una serie de dictámenes que especificaban las indicaciones de la ley mosaica. Los interlocutores aplicaban tales normas de manera más bien escrupulosa y las presentaban como expresión de auténtica religiosidad. Por lo tanto, recriminan a Jesús y a sus discípulos la transgresión de aquellas, de manera particular las que se referían a la purificación exterior del cuerpo (cfr v. 5).  La respuesta de Jesús tiene la fuerza de un pronunciamento profético: «Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres» (v. 8).  Son palabras que nos colman de admiración por nuestro Maestro: sentimos que en Él está la verdad y que su sabiduría nos libra de los prejuicios.  Pero ¡atención! Con estas palabras, Jesús quiere poner en guardia también a nosotros, hoy, del considerar que la observancia exterior de la ley sea suficiente para ser buenos cristianos. Como en ese entonces para los fariseos, existe también para nosotros el peligro de creernos en lo correcto, o peor, mejores de los otros por el sólo hecho de observar las reglas, las usanzas, también si no amamos al prójimo, somos duros de corazón, somos soberbios y orgullosos. La observancia literal de los preceptos es algo estéril si no cambia el corazón y no se traduce en actitudes concretas: abrirse al encuentro con Dios y a su Palabra, buscar la justicia y  la paz, socorrer a los pobres, a los débiles,  a los oprimidos. Todos sabemos: en nuestras comunidades, en nuestras parroquias, en nuestros barrios, cuánto daño hacen a la Iglesia y son motivo de escándalo, aquellas personas que se profesan tan católicas y van a menudo a la iglesia, pero después, en su vida cotidiana descuidan a la familia, hablan mal de los demás, etc.  Esto es lo que Jesús condena porque es un antitestimonio cristiano Continuando con su exortación, Jesús focaliza la atención sobre un aspecto más profundo y afirma: «Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre» (v. 15). De esta manera subraya el primado de la interioridad, el primado del “corazón”:  no son las cosas exteriores las que nos hacen o no santos, sino el corazón que expresa nuestras intenciones, nuestras elecciones y el deseo de hacerlo todo por amor de Dios. Las actitudes exteriores son la consecuencia de lo que hemos decidido en el corazón. No al revés. Con actitudes exteriores. Si el corazón no cambia, no somos buenos cristianos. La frontera entre el bien y el mal no pasa fuera de nosotros sino más bien dentro de nosotros, podemos preguntarnos: ¿dónde está mi corazón?  Jesús decía: “tu tesoro está donde está tu corazón”. ¿Cúal es mi tesoro? ¿Es Jesús y su doctrina?  Entonces el corazón es bueno.  O el tesoro ¿es otra cosa? Por lo tanto, es el corazón el que debe ser purificado y debe convertirse. Sin un corazón purificado, no se pueden tener manos verdaderamente limpias y labios que pronuncian palabras sinceras de amor – todo tiene un doblez, una doble vida-, labios que pronuncian palabras de misericordia, de perdón. Esto lo puede hacer solamente el corazón sincero y purificado. Pidamos al Señor, por intercesión de la Virgen Santa, darnos un corazón puro, libre de toda hipocresía. Este es el adjetivo que Jesús da a los fariseos:  “hipócritas”, porque dicen una cosa y hacen otra. Un corazón libre de hipocresía,  para que seamos capaces de vivir según el espíritu de la ley y alcanzar su finalidad, que es el amor. Fuente: Radio Vaticano

Papa Francisco: “Sin un corazón purificado, no se pueden tener manos verdaderamente limpias”

Queridos  hermanos  hermanas, buenos dias El Evangelio de este domingo presenta una disputa entre Jesús y algunos fariseos y escribas. La discusión se refiere al valor de la «tradición de los antepasados» (Mc 7,3) que Jesús, refiriéndose al profeta Isaías, define «preceptos de hombres» (v. 7) y que jamás deben tomar el lugar del «mandamiento de Dios» (v. 8). Las antiguas prescripciones en cuestión comprendían no sólo los preceptos de Dios revelados a Moisés, sino una serie de dictámenes que especificaban las indicaciones de la ley mosaica. Los interlocutores aplicaban tales normas de manera más bien escrupulosa y las presentaban como expresión de auténtica religiosidad. Por lo tanto, recriminan a Jesús y a sus discípulos la transgresión de aquellas, de manera particular las que se referían a la purificación exterior del cuerpo (cfr v. 5).  La respuesta de Jesús tiene la fuerza de un pronunciamento profético: «Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres» (v. 8).  Son palabras que nos colman de admiración por nuestro Maestro: sentimos que en Él está la verdad y que su sabiduría nos libra de los prejuicios. Pero ¡atención! Con estas palabras, Jesús quiere poner en guardia también a nosotros, hoy, del considerar que la observancia exterior de la ley sea suficiente para ser buenos cristianos. Como en ese entonces para los fariseos, existe también para nosotros el peligro de creernos en lo correcto, o peor, mejores de los otros por el sólo hecho de observar las reglas, las usanzas, también si no amamos al prójimo, somos duros de corazón, somos soberbios y orgullosos. La observancia literal de los preceptos es algo estéril si no cambia el corazón y no se traduce en actitudes concretas: abrirse al encuentro con Dios y a su Palabra, buscar la justicia y  la paz, socorrer a los pobres, a los débiles,  a los oprimidos. Todos sabemos: en nuestras comunidades, en nuestras parroquias, en nuestros barrios, cuánto daño hacen a la Iglesia y son motivo de escándalo, aquellas personas que se profesan tan católicas y van a menudo a la iglesia, pero después, en su vida cotidiana descuidan a la familia, hablan mal de los demás, etc.  Esto es lo que Jesús condena porque es un antitestimonio cristiano Continuando con su exortación, Jesús focaliza la atención sobre un aspecto más profundo y afirma: «Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre» (v. 15). De esta manera subraya el primado de la interioridad, el primado del “corazón”:  no son las cosas exteriores las que nos hacen o no santos, sino el corazón que expresa nuestras intenciones, nuestras elecciones y el deseo de hacerlo todo por amor de Dios. Las actitudes exteriores son la consecuencia de lo que hemos decidido en el corazón. No al revés. Con actitudes exteriores. Si el corazón no cambia, no somos buenos cristianos. La frontera entre el bien y el mal no pasa fuera de nosotros sino más bien dentro de nosotros, podemos preguntarnos: ¿dónde está mi corazón?  Jesús decía: “tu tesoro está donde está tu corazón”. ¿Cúal es mi tesoro? ¿Es Jesús y su doctrina?  Entonces el corazón es bueno.  O el tesoro ¿es otra cosa? Por lo tanto, es el corazón el que debe ser purificado y debe convertirse. Sin un corazón purificado, no se pueden tener manos verdaderamente limpias y labios que pronuncian palabras sinceras de amor – todo tiene un doblez, una doble vida-, labios que pronuncian palabras de misericordia, de perdón. Esto lo puede hacer solamente el corazón sincero y purificado. Pidamos al Señor, por intercesión de la Virgen Santa, darnos un corazón puro, libre de toda hipocresía. Este es el adjetivo que Jesús da a los fariseos:  “hipócritas”, porque dicen una cosa y hacen otra. Un corazón libre de hipocresía,  para que seamos capaces de vivir según el espíritu de la ley y alcanzar su finalidad, que es el amor.

Encontro Europeu de Jovens acontecerá em Ávila

“Em tempos difíceis, amigos fortes de Deus”, com este lema, inspirado em Santa Teresa de Jesus, Ávila se prepara para viver um importante acontecimento eclesial: o Encontro Europeu de Jovens que se celebrará na cidade espanhola entre os dias 05 a 09 de agosto e no marco das celebrações pelo 5º Centenário de nascimento da santa mística, doutora da Igreja e reformadora do Carmelo. Vários são os propósitos do evento, como o é o de favorecer o encontro pessoal com Cristo e entre jovens de diversos países, culturas e movimentos; além disso, experimentar a vivência de ser Igreja Católica “como mistério e comunhão a partir da experiência de Santa Teresa de Jesus”, tomar consciência da missão que todo batizado tem de dar testemunho de Fé em Jesus Cristo e conhecer a atualidade da mensagem cristã a partir dos ensinamentos a santa e mística.”O Encontro Europeu de Jovens é um acontecimento eclesial é, antes de tudo, um sinal de comunhão eclesial. Os jovens se reunirão em torno de Cristo, convocados por Santa Teresa de Jesus, para crescer, aprofundar e dar testemunho de sua Fé no Senhor e seu amor à Igreja. Um anúncio claro e direto que brota do coração entusiasta do jovem que se encontra com Jesus porque ‘está claro que não pode um dar o que não tem mas que é necessário tê-lo primeiro”, segundo expõem os organizadores a partir da página web oficial do encontro e citando as palavras da santa espanhola. Além disso, se pretende “introduzir aos jovens na oração como encontro vital e amizade com o Senhor, que implica e faz crescer umas atitudes: o amor e a solidariedade, a liberdade diante das dependências, a simplicidade de viver a própria realidade diante do olhar acolhedor de Deus”, sublinham os organizadores. A acolhida dos jovens participantes será às 19h30 do dia 05 de agosto com diferentes atos que terão lugar na esplanada do Lienzo Norte da muralha de Ávila, onde se apresentará uma performance em torno da vida de Santa Teresa de Jesus, ocorrerão os discursos inaugurais e uma oração comum, com a qual se dará a abertura oficial do evento. Os dias seguintes transcorrerão em torno de vários itinerários de Fé inspirados na figura de Teresa de Ávila, que se realizarão por grupo de jovens e contarão com catequeses e peregrinações nos diversos lugares teresianos como são os Conventos da Santa, São José e da Encarnação; caminho que culminará com um tempo de adoração Eucarística. Para animar aos jovens a participar desta iniciativa, recentemente a organização lançou a página web oficial do Encontro -a qual se acessa a partir de www.eej2015.com-, onde se encontra toda a informação referente ao evento eclesial. Ali se detalha o programa, se encontra a mensagem que dirigiu o Santo Padre Francisco a Dom Jesús García Burillo, Bispo de Ávila, por ocasião da abertura do Jubileu Teresiano no mês de outubro passado; assim como a mensagem que para a ocasião deu o Padre Saverio Cannistrà, Geral da Ordem do Carmelo. Além disso, contêm um guia para a catequese preparatória ao encontro na qual se mostra a Santa Teresa de Jesus como uma proposta para os jovens, e se oferecem os guias teresianos de Ávila, Alba de Tormes, Medina del Campo e Segóvia; além de dados práticos com o plano de Ávila, telefones e endereços de interesse, entre outros temas de interesse. Fonte: Gaudiumpress

Ateus oferecem 5 Euros por cada crucifixo retirado de lugar público

Por cada símbolo religioso que seja retirado de lugares públicos na Espanha, a Associação Valenciana de Ateus e Pensadores Livres pagará cinco euros. A campanha “Retire um crucifixo dos serviços públicos”, pretende incentivar com pensamentos e economicamente o cumprimento da aconfessionalidade do Estado definida pela Constituição. Escolas, hospitais, quartéis, fóruns, prefeituras, centenas de edifícios são alvos desta campanha que, com um orçamento total de 2.500 euros, espera retirar 500 crucifixos. “Queremos devolver os símbolos religiosos a seu lugar natural, que são as Igrejas, os templos ou os conventos. Os crucifixos que recolhamos, colocaremos em instituições religiosas que é onde eles devem estar”, explica Antonio Pérez Solís, presidente da associação. Segundo pesquisa do CIS de abril de 2014, 26,1% da população espanhola se declara não crente, agnóstica ou ateia. O procedimento de retirada dos símbolos parece simples. “A campanha inclui qualquer organismo estatal, autonômico ou local que realize sua função na Comunidade Valenciana. O responsável pelo centro é quem entrará em contato com a associação. Não podemos pedir a um empregado que retire o crucifixo porque não tem a faculdade de fazê-lo e se mete em uma confusão”, explica Solís. “Estarão pelo trabalho os diretores dos centros?”. O governo regional de Valência, regido pelo Partido Popular, – liberal- exigiu em numerosos centros públicos, (escolas, hospitais, etc) que se retirem os símbolos religiosos com base na “aconfessionalidade do Estado refletida na Constituição”. A campanha defende a laicidade porque “qualquer pessoa pode levar símbolos ou textos sagrados de sua confissão onde quer que vá sem necessidade de que o Estado os proporcione”. A Associação Valenciana de Ateus e Librepensadores recorda que “os símbolos religiosos não têm nenhuma funcionalidade objetiva que ajude a prestar um serviço público melhor ou de forma mais eficiente”. O presidente da Associação Valenciana de Ateus e Pensadores Livres, –que recebe uma subvenção oficial- acrescenta que “é nas zonas rurais onde mais continuam fazendo uso desses símbolos religiosos em dependências públicas, sobretudo, nas escolas e bibliotecas porque dizem que não vulnera o direito dos pais à livre educação”.

Antoni Gaudí e os segredos da sua arquitetura

A simbologia e os segredos da Casa Battlò, em Barcelona, reestruturada totalmente pelo arquiteto Antoni Gaudì, alimentam a imaginação neste vídeo (abaixo) da produtora Nuevojos, intitulado “Love Casa Batllò”, vencedor do Grande Prêmio no festival Internacional de Filmes Turísticos de Riga. A inspiração do genial artista – do qual é atualmente em curso o processo de beatificação -, enraizada na natureza e na alma cristã da cultura europeia, aparece refletida neste original curta-metragem. O vídeo mostra a Casa Batlló, declarada Patrimônio Mundial pela UNESCO, a partir da lenda de São Jorge, com princesa e dragão incluídos. O artista usou a mesma chave interpretativa incluindo o extraordinário espetáculo de luz e sons que foi projetado sobre esta casa em 2012. Na realidade, o arquiteto catalão não deixou escrito o significado que quis dar ao desenho desta casa, colocada no Paseo de Gracia de Barcelona. Todavia, tomaram forma nela elementos recorrentes na sua arquitetura: as formas onduladas, os elementos espirais, a natureza e os motivos cristãos, como os monogramas de Jesus, Maria e José relatados na torre, coroada de uma cruz de quatro braços. Gaudí reconstruiu a casa adquirida de Josep Battló no ano de 1903 e a converteu em um edifício dinâmico e de espetacular policromia na faxada, coroada de um original teto colorido e ondulado. Os elementos cristãos são muito presentes nas obras de Gaudí, através dos símbolos, imagens de passagens bíblicas, cartas e palavras, e o paradigma se encontra na Basílica da Sagrada Família, definida “a Bíblia de pedra”. Fonte: Aleteia

Doar