Papa Francisco: Las heridas y los abandonosde los Padres
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! En las últimas catequesis, hemos hablado de la familia que vive las fragilidades de la condición humana, la pobreza, la enfermedad, la muerte. Hoy, en cambio, reflexionamos sobre las heridas que se abren en el interior de la convivencia familiar. Es decir, cuando dentro de la propia familia nos hacemos daño unos a otros. ¡Es la cosa más fea! Sabemos bien que en ninguna historia familiar faltan momentos en los cuales la intimidad de los afectos más queridos es ofendida por el comportamiento de sus miembros. Palabras y acciones ¡y omisiones! que en vez de expresar amor, lo quitan o, peor todavía, lo mortifican. Cuando estas heridas, que son todavía remediables se descuidan, empeoran: ...