Emmir Nogueira: La Misión es dar el corazón
Cuanto más oro y medito sobre la misión, más veo que es una cuestión de corazón. Dios sabe por qué. Tal vez mi historia personal me influenció un poco. Vivía en la época de las misiones a Asia, y África, época en que, aún niña, las monjas y los sacerdotes nos animaban a ofrecer sacrificios, oraciones y limosnas por las misiones. En la época, nos llamaban “Cruzados del Sagrado Corazón de Jesús” y nos invitaban a recibir una cinta ancha y amarilla, color del Vaticano, pues éramos animados por un espíritu de auténtica parresía que nos llevaba a los más duros sacrificios en nuestra mentalidad infantil (caminar con piedritas en el zapato, quedarse largo tiempo arrodillado y – ¡el más ...