¡La parábola del deudor implacable: entre la compasión y la justicia!
José Ricardo Bezerra y Felipe Bezerra El capítulo 18 de Mateo se cierra con una parábola que incomoda. El domingo pasado escuchamos el deber de la corrección fraterna y la fuerza de la oración hecha en común (cf. Mt 18,15-20). Ahora viene el ejemplo concreto, y nace de una pregunta de Pedro: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?» (Mt 18,21). Quien escucha la parábola entera suele reaccionar con indignación. El empleado acababa de ser perdonado de una deuda imposible y no consiguió perdonar una deuda pequeña. Es la misma indignación de David ante la parábola contada por el profeta Natán, cuando el rey se enfurece con el hombre rico que robó la ...