El itinerario de Pedro y el nuestro

La vida de los santos tiene el poder de sacarnos de una espiritualidad desencarnada, y nos da la humildad de comprender que no es santo aquel que nunca pecó, mas quien dejó vencer a Dios al fin de cuentas.

Juan Bautista, profeta de la alegría espiritual

“La alegría es una marca de aquellos que tuvieron una experiencia con el Resucitado que pasó por la cruz; es uno de los frutos de la resurrección: “Jesús vio, estuvo en medio a ellos y les dijo: ¡Shalom!… luego de esa expresión, Él les mostró sus manos y su costado. Los discípulos quedaron repletos de alegría al ver el Señor”. Por la alegría, testimoniamos que el Señor no sólo está vivo, mas está en medio de nosotros, lleno de poder y amor; nos envía continuamente en misión. Juan Bautista es precursor también al testimoniar desde el inicio esa alegría espiritual, fruto de Dios que cumple Sus promesas. Tras haber visto Juan en el desierto, y de haber visto con la ...